2 jul 2007

La reconciliación con lo divino

A causa de la conciencia de su finitud, el hombre no puede vivir plenamente sin ideas rectoras, siendo la más firme y constante de ellas la idea de dios. A pesar de originarse en la necesidad de salvación, es gracias a esta idea que el hombre se ha visto cada vez más lejos de alcanzarla.


25 jun 2007

Las dos vías del misterio

Poesía y silencio

Muchas son las referencias que se han hecho a las experiencias místicas. Momentos en que se experimenta la plenitud de ser, que se entrevé un más allá del mundo sensorial, en que el mundo interno, eso a lo que hemos reconocido como nuestro espíritu, se manifiesta enseñoreado, superior a la realidad externa y física que nos circunda. En términos de la teología, el misticismo es una relación íntima y constante que sostiene el hombre con dios y que en un determinado momento puede experimentarse y reafirmarse en un acto supremo, conocido como el “éxtasis”, momento en que el hombre regresa al seno de lo divino.
La semejanza entre dos experiencias a las que se ha dado el nombre de “éxtasis religioso” y “éxtasis poético” ha sido señalada ya por varios autores. En términos laicos se habla también de un posible misticismo, que se traduce en la relación del hombre con el todo y cuyo ‘éxtasis’ consistiría en la identificación entre el mundo interno y el externo. En ambos casos, el éxtasis se relaciona con la experiencia de un gran gozo, proveniente de la sensación de armonía entre el individuo y un ‘ente’ superior, ya sea dios, ya sea el mundo como totalidad.
¿Qué puede hacerse con una experiencia de tal talante que, de acuerdo a estos parámetros podría nombrarse como sobrenatural? Los místicos han escogido, en la mayoría de los casos, el silencio. Sin embargo, en ocasiones han intentado transmitir su vivencia, como una forma de comunión con la humanidad, y han recurrido a la poesía.
El místico y el poeta son el mejor ejemplo de que se puede hablar de lo que no se conoce, de que se puede hablar de dios y todo aquello que catalogamos como “sobrenatural” por exceder los límites de nuestras experiencias sensoriales.
De lo desconocido no puede hablarse, sin embargo, con autoridad. Para hablar de lo que no se sabe, de lo que no hay evidencia posible pero que se experimenta internamente, es ilegítimo recurrir a la doctrina, a la norma o incluso al discurso persuasivo.
La poesía, el discurso creador, estético y extático, es el medio auténtico de la palabra para transmitir lo que en primera instancia es incomunicable. La única vía alterna es el silencio.

18 jun 2007

La fe ciega

Dios=ignorancia. Es la fórmula con la que mi padre alguna vez resumió de un golpe el problema de nuestra singular relación con el “ser supremo”. Es el problema de la razón –quizá nuestra más distintiva y útil herramienta evolutiva– que se torna incapaz frente a las preguntas verdaderamente fundamentales, frente a lo que en última instancia nos serviría saber.

12 jun 2007

23 abr 2007

Poesía desde el desencanto



"Fame is but a fruit tree
So very unsound.
It can never flourish
Till its stalk is in the ground.
So men of fame
Can never find a way
Till time has flown
Far from their dying day".

Nick Drake, Fruit Tree.



Sus largas piernas, tendidas en la cama, fueron lo primero que apareció ante la vista de su madre, cuando fue a despertarlo, ya casi al mediodía. Luchando contra el insomnio, murió la madrugada del 25 de noviembre de 1974, a los 26 años. Había pasado ya algunos años agobiado por una depresión severa, desencadenada, según afirmaron algunos, por su fracaso como músico. Y es que para un hombre que “necesitaba comunicarse desesperadamente”, el no lograr eco en sus contemporáneos fue devastador.