“La distancia que hay de cuerpo a cuerpoes tan grande como la que hay de alma a alma”.------“Eloísa, Perséfona, María,
muestra tu rostro al fin para que vea
mi cara verdadera, la del otro,
mi cara de nosotros siempre todos,
cara de árbol y de panadero,
de chófer y de nube y de marino,
cara de sol y arroyo y Pedro y Pablo,
cara de solitario colectivo…”
-Octavio Paz.
Por género próximo y diferencia específica el otro es el ser que no soy. Y sin embargo es él quien afirma mi ser propio, el garante de mi propia existencia. Más aún, como límite de mi voluntad y mis verdades, me moldea, le da forma a lo que soy. Censor inmisericorde o mártir abnegadísimo, me crezco o me someto hasta donde lo fomenta su presencia.